Como todo libro de ortografía, éste tiene ejemplos tipo Forrest Gump y palabras que NADIE usa. Querido lector: ¿Qué tan seguido emplea la palabra "aúpa" o "exotérico" en sus oraciones? ¿Cuándo fue la última vez que metió a los "kibutz" en sus frases? Lo peor no es eso: lo peor son los ejemplos lelíiiisimos tipo "La nuez hizo crac; también hizo crac la bolsa de valores".
Afortunadamente uno aprende nuevos significados de las palabras. Imagine la situación: el profesor pregunta en clase: "¿Alguien sabe que es el Kremlin(1)?"
La respuesta inmediata es de "jÓ" [para guardar el anonimato de nuestros participantes]:
--"¡Yo sé qué es! ¡Es uno como gnomo!".
¿?
En automático escaneo en mi cerebro para hallar similitudes entre los gnomos y el Kremlin. No haya ninguna: sólo puedo pensar en el gnomo de Amelie. Acto seguido, pregunto:
--"¿Como un gnomo?"
--"Sí --replica jÓ--. Esos que son muchos y se hacen feos.
¡Adivinaron!(2):

(1) Kremlin: Recinto amurallado de las antiguas ciudades rusas. Por antonomasia, el de Moscú.
(2) Gremlin: criatura benévola llamada Gizmo que bajos determinadas circunstancias (agua, por ejemplo) se transforma en un pequeño ser destructivo.