
¿Me disgustan los Jonas Brothers? En realidad, no tengo nada en contra de ellos: los confundo entre sí; sus canciones me son intramusculares; sus look se me hacen de emos yuppies (incluyendo unas bototas que nomás no entiendo) y tan tan.
Un buen día de 2006 los señores de Disney los lanzaron de su arsenal de productos para el consumo. Acto seguido, la locura se hizo colectiva. Ahora sucede algo, en teoría, inverosímil: fracasaron en su salto a la pantalla grande. Si hace un año Hannah Montana/Miley Cyrus: Best of Both Worlds Concert Tour se embolsó 31 millones de dólares en su primer fin de semana, este 2009 los JB apenas llegaron a los 12.5, aún cuando tuvieron 80% más pantallas 3D disponibles.
¿Qué falló? Tres posibles explicaciones:
Pregunta: ¿Cuántos los irán a ver a México? Ya llenaron el Foro Sol. ¿Ahora llenarán las salas de cine, con sus fans y sus bototototas?
Un buen día de 2006 los señores de Disney los lanzaron de su arsenal de productos para el consumo. Acto seguido, la locura se hizo colectiva. Ahora sucede algo, en teoría, inverosímil: fracasaron en su salto a la pantalla grande. Si hace un año Hannah Montana/Miley Cyrus: Best of Both Worlds Concert Tour se embolsó 31 millones de dólares en su primer fin de semana, este 2009 los JB apenas llegaron a los 12.5, aún cuando tuvieron 80% más pantallas 3D disponibles.
¿Qué falló? Tres posibles explicaciones:
- No son Hannah Montana. Miley Cirus tiene todo un ejercicititito de seguidorcitititas que se abalanzaron a los cinitititos cuando se anunció que la peliculititita se proyectaría sólo un fin de semanitita. Al final la movie en cuestión estuvo más tiempo en cartelera y pronto llegó al video. Con esos antecedentes, es probable que las fans de los JB pensaran: “¡Ash, mejor esperamos al devedé”

- No son los Beatles, ni es el documental de un cineasta fregón. Antes de su estreno (en México es el 6 de marzo) la película hizo un ruido gigantesco, que rápidamente se desvanecieron. Se sobrevaloró un producto que no sigue a una banda legendaria (U2 en U2 3D) o a un icono generacional, como son los Rolling Stones, cuyo Shine a Light es un maravilloso testimonial maquinado por Martín Scorcese (The Departed, Raging Bull, The Aviator.
- No son baratos. Hace un año, Cyrus logró cifras de ensueño en parte gracias a una táctica: sus boletos se vendieron en 15 dólares, en vez de 10. Como este año la economía evidentemente anda de capa caída, los JB se quedaron sin fanáticas nananeando sus rolitas en el cine.
Pregunta: ¿Cuántos los irán a ver a México? Ya llenaron el Foro Sol. ¿Ahora llenarán las salas de cine, con sus fans y sus bototototas?