El asunto jala así:
Ciudad de México, 23 hrs. Manejaba de regreso a casa cuando de repente se me ocurrió voltear a ver las placas del auuuuuto de adelante, y ¡sopas perico! [nunca he entendido esa expresión]: era el ñor o ñora que -seguramente- sacó sus placas un minuto antes que yo: todo era idéntico (en las placas, no entre el señor y yo), menos el último dígito.
¿Bajé a felicitar automovilista por ser el afortunado al que precedo en los registros de tránsito mexiquenses? ¿Le toqué la porra del Atlante con el cláxon? ¿Le eché 'las altas'? ¿Le di un arrimón a su nave para que platicáramos? ¿Le tomé una foto a las placas? En realidad, si hice eso último [cuando sepa cómo subirla, la subo]. Ya sé, es una gatada, pero se me hizo cool. Y lo fui siguiendo (igual y él creía que lo acosaba) durante unos dos kilómetros con una sonrisota de por medio (yo, no él).
Ahora sólo me falta encontrarme por la vida a mi antiguo y querido (también de Mario
: fue su auto) sentra 2000. ¡¡Update!!
Ya supe cómo subir la foto; estas son las placas del ñor: